EDICIÓN 2422 EL DEDO EN LA LLAGA, BARRILES SIN FONDO.
- 26 nov 2025
- 2 Min. de lectura
EDICIÓN 2422 EL DEDO EN LA LLAGA, BARRILES SIN FONDO.


UN OBRERO "ZANAHORIA"TERMINÓ APLASTADO POR UNA PESADA PLATAFORMA.

DE MANERA SORPRESIVA , LA BASE QUE SOSTENIA LA PLATAFORMA NO SOPORTO EL PESO.

LOS TRABAJADORES ESPERABAN EL TRANSPORTE QUE LOS TRASLADARÍA A SUS HOGARES.

COMPAÑÍAS CONTRATISTA NO SE IMAGINABAN LO QUE TENÍA QUE OCURRIR.
El que no tiene nada, desea poseer un poco; quien tiene algo, ambiciona más; el que tiene mucho, se quiere volver loco, porque a pesar de todo, no puede vivir en paz. Lo anterior viene a colación, por el hecho de que, en la actualidad, ningún político se siente satisfecho con los logros obtenidos, pues aunque se encuentren disfrutando un “hueso,” perdón, un cargo, su mente está enfocada hacia otro puesto. O sea… ¡no tiene llenadera!
Es tanta la obsesión por otro “hueso”, que hacen lo que sea con tal de lograr sus propósitos. Acuden a imágenes religiosas altamente conocidas; de no existir, los desesperados se crean sus propios santos. De esa manera tenemos que hay quienes le rezan a “El Brazo Fuerte”, le piden a la “Mano Peluda”, le imploran a “El Dedo Flamígero”. Es más, algunos recurren a “La Uña Traicionera”.
Todo esto ya es tan común en la sociedad, que existen funcionarios que, pese a ostentar un cargo público y estar comiendo del presupuesto, aun masticando, acuden a su “Gran Jefe” para pedirle, con todo el alma, que con su enorme poder abra las puertas donde se guarda la abundancia que tanto ansían.
UNA TRAGEDIA OLVIDADA
Transcurría la tarde del lunes 11 de diciembre del 2006. Había concluido la jornada laboral de aquel día. Los trabajadores de las compañías contratistas se formaban para registrar su salida y abordar los autobuses que los sacarían de la Refinería de Minatitlán, la cual estaba en pleno proceso de reconfiguración. Nadie sospechaba siquiera que una desgracia estaba a punto de ocurrir.
Eran las 18:30 horas, aproximadamente, cuando de pronto se suscitó la tragedia: De manera sorpresiva, al zafarse la base que la soportaba, una pesada plataforma aplastó terriblemente a un obrero “zanahoria” que se encontraba sentado debajo de ella.
Aquel infortunado trabajador estaba muy distraído, escuchando música a través de unos audífonos, y al mismo tiempo enviaba mensajes por celular. La muerte del obrero fue inmediata y horrible, ya que le estalló el cráneo, la masa encefálica.
Todo parece indicar que al paso del tiempo (19 años ya), aquella tragedia quedó en el olvido, pues hoy en día, en ciertas compañías contratistas, los trabajadores del “movimiento naranja”, continúan con la peligrosa práctica de oír música mediante audífonos y enviar mensajes desde sus celulares… en plena jornada laboral.
PARAFRESEANDO
Corrió por los pasillos policiacos un rumor, acerca de que un narco “X” abatió a tiros a un “Z”, allá por el rumbo de la “Y” griega. ¡Ah, bárbaro!, ya nomás faltaba escucharlo en la “W”.
Ahora sí podría decirse que el delincuente más buscado, JOAQUÍN GUZMÁN “LOERA”, porque… ¡ya no lo es!
“GUERRA CRUZ”, rinconcito donde hacen su nido las “ORDAS DEL MAL”.



Comentarios