EDICIÓN2425, DE CORRIDITO. . . CON TODO RESPETO...
- 17 dic 2025
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EDICIÓN2425, DE CORRIDITO. . . CON TODO RESPETO...


ARQUITECTO PEDRO RAMÍREZ VAZQUEZ .

LICENCIADO BENITO JUÁREZ.

LA VIRGEN MARÍA DE GUADALUPE SANANDO AL PADRE DE SAN JUAN DIEGO.

Gentiles lectores, qué gusto me da estar aquí nuevamente con ustedes, en este pasadito mediado de mes, que dará por concluido un año más, siendo así uno menos o también uno más en nuestras vidas, según la óptica con que se quieran ver las cosas.
La llamada “Ley Juárez” fue promulgada en 1855 por el Lic. BENITO JUÁREZ GARCÍA, quien en ese entonces fungía como Ministro de Justicia, con el firme propósito de poner un alto a las acciones revestidas de fuero por parte de la milicia y el clero, normatizando a los militares y clérigos, para que fueran juzgados por tribunales civiles, siempre y cuando no se tratara de asuntos de tipo penal y de esa forma procurar una igualdad ante la ley ejerciendo un control al poder del clero y del Ejército para con la sociedad civil, situación que levantó reacción al conservadurismo al traducirse en una disminución de privilegios y un paso a la separación de la Iglesia del Estado, lo cual sentó las bases para la Constitución de 1857 (cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia, respecto al actual gobierno con relación a la clase política conservadora).
Así las cosas, los tribunales eclesiásticos dejaron de tener injerencia en asuntos civiles, marcándoles un alto total, clérigos y militares, deberían ser juzgados por tribunales civiles, cuando no se tratara de cuestiones penales, lo cual generó, como antes dije, una gran oposición por parte de la milicia y el clero, detonando así la Guerra de Reforma con la que al final de cuentas se logró el objetivo: Separar a la Iglesia del Estado y formar un registro civil para tener información respecto al número de nacimientos, defunciones y habitantes del territorio nacional.
Para 1859, dentro de las Leyes de Reforma, se promulgó la “Ley de Nacionalización de Bienes Eclesiásticos”, por la que se decreta que los templos pasaban a ser propiedad del Estado y que las ceremonias o actos religiosos se deberían profesar adentro de ellos.
Así se podrían escribir páginas enteras respecto a las acciones del Clero con relación a los fieles, aunque en la actualidad vemos que el gobierno siempre ha sido condescendiente con el Pueblo y prueba de ello es cuando vemos que se permiten las “peregrinaciones” por las calles y hasta protección les da con patrullas en la punta y al final de las columnas humanas, ¿la ley hace costumbre o la costumbre hace ley?
Para mí -con todo respeto externo mi opinión- el clero es uno, si no es que el más poderoso del mundo, en cuanto a riqueza se refiere, la explotación de la fe es un verdadero negocio y no se diga por parte de los llamados “pastores” protestantes, esos a los que les dicen a sus fieles que Dios les dijo que le avisaran a sus devotos que cooperaran para que él y su esposa tuvieran un “Iphone17” y que en entre más contribuyan económicamente con su iglesia, más será la bendición de Dios transformada en bienes, esto desde luego además de su rigoroso diezmo.
El catolicismo no se queda atrás, la semana pasada vi por televisión la cantidad de fieles que arribaban día y noche a la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México, no sé si llamarle devoción, creencia o fanatismo, como quiera que sea, lo respeto, pero no me explico cómo es que la gente llega hasta al atrio de rodillas, no importándole las laceraciones o lesiones que se causen, no por nada siempre están presentes los servicios médicos para cuando se necesitan, lo cual ocurre frecuentemente.
Hace algunos años tuve una amistad que le daba mantenimiento a las máquinas de escribir de la oficina de la Basílica de Guadalupe, ahí conoció al “cronista” de dicho templo y me contó alguna de las hazañas que dicha persona le platicaba en confianza, comentándole que la Virgen de Guadalupe era (y es) un negocio que hace mover millones, no de pesos, sino de dólares, esto que les comento me lo platicó allá por 1981, recuerdo que le dije que México es el país más idólatra de América Latina y que más de 80 millones de fieles se sienten súbditos del Vaticano, que los creyentes mexicanos hacen aportaciones millonarias al Vaticano y que gracias al culto a la Virgen existe un negocio de cantidades incalculables, tomando en cuenta la cantidad de fervorosos que acuden diariamente y no se diga en vísperas del 12 de diciembre de cada año.
Si cada creyente diera por decir la cantidad de 12 pesos de limosna (que desde luego hay gente que da más), en el caso de que un día 12 de diciembre la hayan visitado 6 millones de personas, en un día tranquilamente habrán recolectado 72 millones de pesos, eso como mínimo, porque normalmente la gente da de limosna hasta billetes de mediana y alta denominación. Esto sin tomar en cuenta que solo sería el 12 de diciembre de cada año, ya que durante toda la anualidad recibe a un mar de fieles, un aproximado de 20 millones, tomando en cuenta que cada visitante no se va sin entregar su limosna, lo cual convierte a la Basílica en todo un recinto financiero. El apagado de las veladoras que se depositan por los fieles antes de que se consuman, para juntar la cera cada 5 minutos y convertirlos en cirios, que después ponen a la venta, es otro buen negocio, pero eso ya es otro rollo, a lo que voy es a lo siguiente:
El lugar a donde específicamente van a parar las limosnas, es a un cepo que va conectado a una tubería en el subsuelo del templo Mariano, el cual fue construido cuando se edificó la nueva Basílica en 1974, por el Arquitecto PEDRO RAMÍREZ VÁZQUEZ, a semejanza de los aparatos de tortura de la edad media, esto debido a que la mayor parte del dinero llega en monedas de diversas denominaciones, cayendo así miles o millones de ellas, por lo cual contarlas de otra forma sería materialmente imposible.
El principal misterio de la Basílica de Guadalupe no es la aparición de la Virgen sino la desaparición de las multimillonarias limosnas que dejan en el santuario los fieles guadalupanos, con lo cual sin duda alguna este templo es la alcancía religiosa más grande de América Latina, indudablemente para los jefes eclesiásticos la Virgen de Guadalupe en muy “milagrosa” porque hace que se hagan millonarios sin el mínimo esfuerzo.
¿Pero qué hacen con tanto dinero? Fortalecer la imagen de poder del Vaticano, robustecer las cuentas del Banco Vaticano, pagar sueldos a sacerdotes pederastas, vivir como reyes en la opulencia y todo esto, sin pagar un centavo de impuestos supuestamente por tratarse de una entidad “no lucrativa”.
El “Abad”·en turno, en ese entonces, tuvo 2 casas en “Bosques de las Lomas”, una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México y otra en el fraccionamiento “Tabachines” de Cuernavaca, Mor., donde jugaba golf, se transportaba con su chofer en un Mercedes Benz del año, que cada 12 meses cambiaba.
Pero la Virgen de Guadalupe no tan solo es “buena onda” con el clero, ya que también genera una gran actividad económica al comercio establecido e informal, con la venta de medallas, artesanías, grandes eventos y un sinfín de ventas y servicios como los de comida, transporte, hospedaje, etc.
Todo esto resulta ser un fenómeno donde se mezclan la fe con la industria económica, regulada a medias, porque cada año el sector comercio servicios y turismo de México recibe una derrama económica de casi 22 mil millones de pesos en solo cada 12 de diciembre, significando así que el turismo religioso cada año se mantiene al alza ya que dentro de los días 12 y 15 de diciembre, llegan millones de personas a templos, santuarios y no se diga a la Basílica de Guadalupe de la Ciudad de México, que es el recinto mariano más visitado del mundo.
Pero fíjense ustedes, como todo es negocio: En el lado oriente de la antigua Basílica está el “convento de las Capuccinas”, a donde acuden los viciosos a jurar por 6 o 12 meses (según el tiempo que crean que van a aguantar) no tomar, fumar o drogarse, unos van hasta descalzos, cuando se juntan 20 personas, van pasando con el religioso que les da un papel que dice ”yo fulano de tal.... juro no volver a ... durante ...meses y cada uno va dejando 50 pesos de limosna (quién sabe ahora de a como sea la cooperación) y si quieren, en cuestión de minutos hombres y mujeres juramentados son bañados de pies a cabeza con agua bendita, que toman de una cubeta que tienen al lado, esto la última vez que supe, tenía un costo adicional de 5 pesos por cabeza.
Bueno, estimados lectores, esa es mi humilde opinión al respecto y algo de lo que me platicaron y he visto con mis propios ojos, discúlpenme si he herido susceptibilidades, cada quien tendrá su forma de ver las cosas y no vamos a entrar en polémica, simplemente respeto la ideología de la gente, yo tengo mi punto de vista, soy creyente, no fanático. Hasta la próxima, si el Gran Hacedor me da autorización.



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