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EDICIÓN 2459, DE CORRIDITO. . . Y AÚN HAY MÁS…

  • 12 ago
  • 7 min de lectura

EDICIÓN 2459, DE CORRIDITO. . . Y AÚN HAY MÁS…

 Apreciables lectores, muchas gracias por el favor de su tiempo y por compartir estas líneas, que con toda dedicación ofrezco para ustedes, cada semana.

En la edición anterior, dirigiéndome a los jóvenes, dije que nosotros pagamos impuestos al comprar tan solo un litro de gasolina, una refacción o una golosina, pues bien, si hoy en día vamos a una tiendita y compramos una caja de chicles, nos costará entre 2 y 5 pesos, más o menos, pero en tiempos del ex presidente ERNESTO ZEDILLO, serían de 2 mil a 5 mil pesos y no es broma, es en serio, en esa época éramos millonarios, pero no lo sabíamos, un kilo de jamón costaba 14 mil pesos, el kilo de huevo mil 700 pesos, un “vochito” nuevo, que eran los más económicos, rondaban en los 12 millones de pesos, en aquella época existían billetes de 100 mil pesos, pero, ¿cómo es que bajaron los precios? Les cuento que un día, el ex presidente Salinas de Gortari, además de vender un “titipuchal” de empresas paraestatales, como si fueran de él, decidió quitarle 3 ceros al peso y así, de acuerdo a su lógica, abatir la crisis económica que estaba viviendo el país, con tanto saqueo de que le estaban haciendo objeto, ¡qué genio! Y así fue como de la noche a la mañana, el kilo de jamón, en lugar de costar 14 mil pesos, ahora valía 14, un “vocho” en lugar de valer 12 millones ahora costaba 12 mil pesos, claro que para que nos fuéramos acostumbrando, nos arremetieron la idea de que ahora la denominación sería “nuevos pesos”. Es cierto que a la fecha la economía mexicana no es tan boyante, pero esto sucede en todo el mundo, debido a la inflación, eso sí, nunca podremos comparar a cuando un kilo de huevo costaba mil 700 pesos, cuando la inflación era alrededor del 65% anual y hoy, con el actual gobierno, se ha mantenido en un promedio de 4.63% anual, eso ningún medio de “desinformación” lo dice, ¡ah!, pero qué tal Mr. botox sale diciendo en la televisión que ellos son los únicos que sí saben gobernar, cuando lo único que saben es robar y vender lo que no es suyo, qué cínico, solo que los agravios y las burlas de que hicieron objeto al Pueblo no se borran tan fácilmente, como cuando le borraron 3 ceros al peso.

Pues bien, como se los ofrecí, hoy quiero dar mi punto de vista respecto a la ley de audiencias que la semana antepasada anunció la Presidenta de la República, esa que para muchos será una “ley mordaza” o “ley censura”, porque ya no se les va a permitir mentir a diestra y siniestra, como lo vienen haciendo desde “épocas prehispánicas”, con el fin de sembrar duda y confusión en sus auditorios.

El “cuarto poder”, como se hace llamar, a través de sus empleados, que a su vez se sienten los dueños del micrófono y que lo utilizan para convencer a la gente que lo que dicen es cierto, la semana antepasada tuvo que entender que el público tiene derecho a ser bien informado con la verdad, haciendo la observación de cuando se trate de una nota verídica y cuando de una opinión, claro que esto fue tanto como echarle gasolina a la lumbre estando acostumbrados a mentir para crear duda, confusión y convencer de que estaban diciendo la verdad.

La propuesta de Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión es para que los medios sean obligados a comprobar que lo que difunden es verdad, no es contra los medios, es contra las mentiras, además quien nada debe nada teme, si se crea una ley contra quien roba, es obvio que se va a molestar el que roba, si hacen valer la ley contra el traidor a la patria, se va a enojar quien la traiciona, si crean, como en este caso, una ley contra quién miente, se va a enojar quien miente, así de lógico y sencillo.

En el fondo lo que se pretende es garantizar el derecho de réplica de la audiencia y que se le aclare cuando se trate de una nota editorial, es decir, informativa o simplemente se trata de un comentario de su parte ¡zas!

Al poco rato de haber terminado “la mañanera”, todo el “chayote” en su máxima expresión, se paró de pestañas, al proreferir que se estaba concretando la dictadura, que la Presidenta lo que pretende es callar con censura, que nos gobierna un narco partido y que a la fecha sigue pactando con cárteles criminales para ganar elecciones, que habían aprehendido al huachicolero mayor para financiar campañas, etc., etc. Los del PRI, por el estilo, lanzando a grito abierto pestes en todo lo que estaba leyendo, entre otras cosas, que lo que querían era poner de rodillas a los críticos del gobierno, etc. La “CIRT” (Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión) dijo que se estaba poniendo en riesgo la libertad de expresión, que eso era censura, etc., lo cierto es que ninguno tiene forma de acreditar sus dichos, traducidos en calumnias, cuando precisamente de eso se trata, de agotar toda la verborrea que se avientan, su enojo está en que la Presidenta dijo que las audiencias también tienen derecho a opinar y para ello estableció los lineamientos a seguir, los cuales habiendo sido agotados, pudieran terminar en sanciones por calumniosos.

Lo cierto es que quedaron mal acostumbrados, al haber convertido sus noticieros en fábrica de dudas y mentiras, solo les daban voz a quienes les seguían la corriente, callando temas incómodos para ellos y aún con todo eso, se declaraban partidarios de la verdad y la democracia, en serio, qué ingenuos, al creer que esos concesionarios son dueños de las frecuencias de radio y televisión, cuando la verdadera propietaria es la nación, como si el espectro radiofónico lo hubieran heredado de sus abuelos, ellos solo recibieron una concesión para administrarla, no para adueñarse de ella, son dueños de sus muebles e inmuebles, no de la señal, que les quede claro, todo su coraje está en que ya no reciben sus 10 mil millones de pesos con la libertad de no rendirle cuentas a nadie, de quedarse calladitos ante los oprobios que había, teniendo además la libertad de mentir difamar y hasta de insultar, esa es la libertad de expresión de cuya censura, según ellos se duelen, ya estuvo suave de utilizar un bien público como si fuera patrimonio propio y de hablarle al Pueblo desde un pedestal donde nadie pueda responderle, se comprende, nunca tuvieron un medio de control y ahora que se les pone enfrente una reglamentación, para ellos es una dictadura, eso les quita el sueño, una audiencia bien informada deja de ser cliente, ya no es manipulable, se convierte en ciudadanía informada y responsable y cuando empieza a preguntar, los ruidos ya no salen de sus “estudios” de radio y televisión, sino del crujido de los privilegios que se les empiezan a derrumbar. 

Hablando de cosas más amables, a pesar de todo, debemos sentirnos orgullosos de ser mexicanos, leí un dato del mercado global, el verdadero dueño del “billuyo” donde se afirma que México es hoy la segunda economía del mundo, siendo la Ciudad de México una de las más visitadas del planeta, la gastronomía mexicana es patrimonio de la humanidad, México se está convirtiendo en el país de mayor inversión industrial y de atracción turística, la verdad, no hay de que quejarse, ¿por qué se quejan tanto? Imagínense lo que todo esto sería para un pobre cubano o un venezolano, para un español, México representa el país perfecto para poner grandes cadenas de hoteles, en fin, somos ricos y muchos no lo quieren aceptar, a eso yo le llamo malinchismo.

No los culpo, pero creánme, que si el Pueblo tuviera el hábito de leer, otra cosa sería, lo que aquí sucede es que la perspectiva del mexicano no es de él, se la sembraron, la construyeron en Estados Unidos, contando con el apoyo propagandístico de los medios de “desinformación” a su servicio aquí en México. México no es el país más peligroso, como hasta antes de 2018, en donde los estudiantes desaparecían al considerarlos peligrosos portadores de comunismo, por defender sus ideas y hacer valer derechos, cuando realmente los presidentes eran unos auténticos agentes de la CIA, el cártel más peligroso de ese país, cuando en el fondo es Estados Unidos, quien tiene la crisis más grave de opioides que mata a más gente que una guerra, tiene más de 40 millones de personas sin acceso a la salud -y aquí nos quejamos-, tiene a gente que duerme en las calles y se cubre con cartones, calles en donde se ven a puros “zombies”, pero, ¿saben por qué son grandes? Porque tienen el control de la publicidad, esa publicidad torcida en los medios de comunicación y en los bolígrafos que escriben para ellos.

México no es el país peligroso que ellos dicen, no es un país en crisis económica, es un país en progreso, un país que tiene muchas oportunidades para todo el mundo. De ahí la gentrificación que padecemos muy en especial en la Ciudad de México, México está creciendo, ser la economía número 2 a nivel global no es cualquier cosa, claro que todo esto al país vecino del norte no le conviene, un país en crecimiento no puede ser su patio trasero, por eso Estados Unidos no quiere a México, al defender su libertad y soberanía los pone al borde de la desesperación, eso les molesta, por eso lo atacan, porque los últimos gobiernos no se han sujetado a sus órdenes ni caprichos, ya no tienen a sus órdenes a un gerente, tienen al frente a una Presidenta.

Bueno apreciables lectores, por el momento aquí le corto, no sin antes agradecerles de nueva cuenta el favor de su tiempo.


 

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