EDICIÓN 2449, DE CORRIDITO. . . ALGO PARA LA HISTORIA…
- 3 jun
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EDICIÓN 2449, DE CORRIDITO. . . ALGO PARA LA HISTORIA…

¡Hola, qué tal, gentiles lectores que me favorecen con la dispensa de su tiempo al leer las presentes líneas!
Hace algunos años, les comenté lo relacionado al problema de la migración y de cómo los agentes del Instituto Nacional de Migración los detectan cuando se suben a los autobuses a verificar que los extranjeros lleven consigo sus documentos en regla, para circular por el territorio nacional.
En primer plano, les comenté del cómo detectan -por ejemplo- a un hondureño, a un salvadoreño, guatemalteco o colombiano y cómo saben cuando se trata de un “choco” (dicho con todo respeto) si para nosotros a simple vista son iguales en sus características fisonómicas.
Los más “sabuesos” los identifican hasta por el humor que despiden, se van directamente con ellos a pedirles documentos y a hacerles preguntas claves, porque han de saber que traen pasaportes “balines” y hasta portan credenciales del I.N.E. “chafas”, que los agentes detectan mediante un aparato que traen y que emite una luz -quizás de rayos X, gama o no sé-, lo cierto es que descubren si un documento es falso.
En una ocasión, me tocó ver cuando venía a bordo de un A.D.O., procedente de Ciudad del Carmen, en el retén de migración que se encuentra en la caseta de Sánchez Magallanes, se subió un agente y se dirigió directamente a un migrante. ¿Cómo lo detectó? Lo ignoro, antes de pedirle papeles, le preguntó: “¿De dónde vienes?” “De Orizaba”, respondió. “¿A dónde vas?”. “A Mérida”, y pues “va pa’bajo” y así siguió con otros 2 que creo viajaban juntos, pero en asientos separados, los menos expertos, entre quienes hay mujeres, para no errar mejor piden identificaciones a todos y ya de ellos depende si a simple vista detectan o no un documento apócrifo.
El fenómeno de la migración se debe a los problemas que tienen muchos países para brindarle a la gente un modo de vivir, el hambre es el principal motivo que mueve a la gente para buscar la subsistencia, pobres, porque al final de cuentas, son humanos.
Pero el fenómeno del racismo, del clasismo, no es un tema de última generación, existe desde tiempos remotos, hace poco vi una película en la que los alemanes buscaban el exterminio de polacos y judíos, les tendían una trampa con el señuelo de darles trabajo en campos de cultivo, para allegarse de gente de estas nacionalidades, primero los juntaban por grupos y efectivamente les empezaban a dar trabajo, haciendo surcos para sembrar hortalizas, les pagaban, pero con la condición de que tenían que permanecer ahí durante algunos meses, lo cual servía para ir juntando más gente.
Cuando reclutaron a un número indeterminado de estas personas, los campos de cultivo los convirtieron en campos de extinción, les suspendieron los pagos y en lugar de hacer surcos, los obligaron a cavar fosas, mismas en las que los enterrarían después de su fusilamiento a mansalva, incluyendo a niños; otros nazis, para evitar que se saturaran los campos de extinción, en los camiones que transportaban a los judíos -camiones de “caja seca”- ya repleta de gente, la cerraban y conectaban una manguera al escape del vehículo y la introducían por una puerta de dicha caja, produciendo su muerte a bordo, al ir inhalando monóxido de carbono.
Pero, ¿sabían ustedes que los mal nacidos “gringos”, antes de los campos de gas nazis, ya fumigaban a los migrantes mexicanos con químicos tóxicos?
Todos quizás conocemos la historia del gas Zyclon B, que es el que utilizaba la Alemania nazi durante el holocausto para exterminar a millones de judíos, pero quizás poco se sepa que años atrás, en la frontera entre El Paso, Tex. y Ciudad Juárez, miles de migrantes mexicanos eran obligados a desnudarse para ser fumigados con químicos tóxicos, supuestamente para “desinfectarlos”.
Existen datos históricos que indican que desde 1916, existían plantas de desinfección, donde los migrantes además de ser fumigados con pesticidas tóxicos, estando desnudos, sus ropas eran tratadas con químicos, además de someterlos a humillaciones y abusos sin distinción de género.
Fue un 28 de enero de 1917, cuando una jovencita de 17 años, llamada Carmelita Torres, puso un “hasta aquí” a la forma en que estaban siendo tratados: Lideró una protesta, que empezó con 30 mujeres y terminó con más de 2 mil personas de ambos géneros en las calles en lo que la historia conoce como los “Bath Riots”.
Lo más pesado es que los científicos alemanes estudiaron los métodos de desinfección con gases usados en Estados Unidos, lo que algunos historiadores señalan como una posible referencia temprana del uso de químicos como el citado gas Zyclon B en los campos nazis.
No es lo mismo el genocidio nazi, pero la historia demuestra cómo es que ideas peligrosas pueden escalar cuando se deshumaniza a las personas, hoy en día casi nadie habla de esto, no hay disculpas oficiales, compensaciones, ni reconocimientos en los libros de historia.
No me voy a ir tan lejos, simplemente aquí en nuestro país, recuerden cómo fuimos objeto de vejaciones y ofensas por parte de los “gachupines” encabezados por Hernán Cortés y el genovés Cristóbal Colón, pero bueno, eso ya forma parte de otra historia, que aunque también me apasiona, no voy a tocar por esta ocasión, para seguir con el tema que les estoy platicando.
Los campos de exterminio nazis cumplieron su misión en cuanto al homicidio en masa, que a diferencia de los campos de concentración, que servían primariamente como centros de detención y trabajo, eran casi exclusivamente “fábricas de muerte”, ya que más de 3 millones de judíos fueron aniquilados en campos de exterminio, con gas y con fusilamiento.
El primer campo de exterminio se ubicó en una zona que formaba parte de Polonia anexada a Alemania, que es quizás el escenario al que se remonta la película que les platico, sobre todo judíos y gitanos, mismos que fueron gaseados en camiones.
En 1942, en el gobierno general, que era un territorio en el interior de Polonia ocupada, los nazis abrieron campos de concentración para matar sistemáticamente a los judíos de Polonia, ya para 1943, casi 2 millones de judíos habían sido gaseados con monóxido de carbono en cámaras de gases, en las que solo hubo alrededor de 120 sobrevivientes.
El campo de exterminio más grande era uno ubicado en Polonia (no recuerdo el nombre) en donde tenían 4 cámaras de gas, usaban ácido prúsico o Zyclon B. Cuando terminaron las deportaciones, hasta 8 mil judíos eran gaseados diariamente, ya para 1944, más de un millón de judíos y miles de romanos, polacos y prisioneros de guerra soviéticos, habían sido gaseados ahí.
Otro campo en Polonia, Majdanek, fue inicialmente un campo de prisioneros de guerra y luego un campo de concentración, era también un sitio de exterminio masivo, alrededor de 200 mil prisioneros ahí quedaron, virtualmente todos eran judíos, soldados y civiles soviéticos y polacos, todos ellos murieron por fusilamiento, ahorcamiento, palizas indeterminadas, ya que no existe base de datos confiable, lo cierto es que los últimos 18 mil prisioneros judíos del campo, fueron fusilados en Fosos en 1943, en el “festival de la cosecha”, al son de parlantes que emitían música a alto volumen.
Como ven queridos lectores, el racismo y el clasismo siempre han existido, aunque en la actualidad solo nos los muestren disfrazados y estén controlados por las leyes, así es el ser humano, no le importa pisotear a quien sea, con tal de tener riqueza y el poder en sus manos, en lo personal pienso que ante todo, nunca hay que perder el piso, es decir, dejar de ser humilde y actuar en la vida como un día dijo el mafioso gringo Al Capone: “ A veces hay que actuar como un idiota, para que otro idiota crea que a uno lo está engañando”.
Muchas gracias por el favor de su tiempo y nos leemos a la próxima, si el Jefe me da luz verde para continuar en la recta de la vida.





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