EDICIÓN 2447, EL DEDO EN LA LLAGA, LO QUE NO DICE LA HISTORIA.
- 20 may
- 2 min de lectura
EDICIÓN 2447, EL DEDO EN LA LLAGA, LO QUE NO DICE LA HISTORIA.

Haciendo una reflexión acerca de acontecimientos históricos, como la Independencia de México y la Revolución Mexicana, acude a mi mente la idea de que las peleas, luchas, batallas y guerras, siempre han sido cantadas por los vencedores, los cuales las han narrado, adecuándolas a su conveniencia.
Por ejemplo, ¿quién no ha leído la historia de “El Pípila”? Ese personaje que, cargando en la espalda una pesada losa, contribuyó de forma heroica a la derrota del enemigo extranjero… Pero nadie dice, amable lector, lo que pasó después con aquel hombre, pues en ningún libro de Historia mencionan que por cargar la pesada piedra, a “El Pípila” le apareció una hernia, y que fue llevado de emergencia a una clínica del Seguro Social, un lugar donde falleció, debido a una operación mal realizada… Desde luego, que esto último, nadie lo va contar. ¡Pues claro que no!
HAY QUE ERRADICAR LA ABSTENCIÓN
Verdaderamente resulta increíble la transformación que muestran los DIPUTADOS, sean LOCALES o llámese FEDERALES. Porque cuando andan de simples y sencillos candidatos, son pura bondad, auténtica nobleza, accesibles y muy tolerantes, que enarbolan como bandera el compromiso y la promesa de que serán en el Congreso (del Estado o de la Unión), la voz representativa de los ciudadanos de sus respectivos distritos. Peeeero, ¿qué ocurre a partir del momento de ocupar su curul? Pues que enseguida se duermen… en sus laureles y todas sus acciones agarran otra dirección (algunos LOCALES se hacen los locos, y algunos FEDERALES se venden a la FEDERACIÓN). A muchos de los diputados los ataca el “síndrome del camarón”, ya que enseguida se les sube… el poder a la cabeza y se vuelven autónomos, olvidando a sus representados distritales, así como también sus promesas y compromisos de campaña.
¡Ah, por cierto!, ya que estamos en el tema de los DIPUTADOS; existe una irresponsable situación que ya debería desaparecer de la Cámara; La inútil y buena para nada ABSTENCIÓN. Y es que en los diputados debe existir el valor para definirse entre “ser o no ser”. Dicho de otra manera, los legisladores deben emitir su voto, ya sea a FAVOR o en CONTRA… ¡pero tooodos!
PARAFRASEANDO
Hace unos días, mis vecinos me reclamaron quesque porque mi perro persigue a la gente en moto. Lo curioso del caso es que mi perro… ¡ni moto tiene!



Comentarios