EDICIÓN 2439, EL DEDO EN LA LLAGA, ¡HAY QUE SABER PEDIR!
- 25 mar
- 2 Min. de lectura
EDICIÓN 2439, EL DEDO EN LA LLAGA, ¡HAY QUE SABER PEDIR!

En estos momentos, a pesar de las calamidades que estamos padeciendo, tales como: crisis económica, cambios climáticos, es necesario hacer un alto en el camino, para agradecerle a Dios por la oportunidad que aún tenemos de seguir viviendo.
Debemos tener siempre presente que ¡DIOS NUNCA SE EQUIVOCA!, pues aun cuando él atiende brinda a cada quien lo que pide. Por lo tanto, es muy importante que antes de solicitar, pensemos bien en lo que en realidad queremos, porque se han dado casos donde después de la “complacencia”, salimos con el reclamo que “esa no era la canción”.
En relación a lo anterior, a manera de ejemplo, podemos mencionar situaciones, como el caso de aquella muchacha “fresona”, que deseaba a toda costa un esposo que tuviera automóvil, y hoy se encuentra “arrejuntada” con un taxista; o como aquel señor que tenía el anhelo de dirigir una micro empresa, y actualmente es chofer de un microbús de la Sociedad Cooperativa “Chacalapa”; o como el caso de aquel trabajador de compañía, cuyo sueño era poseer algo para dejarle de herencia a su familia, y en la actualidad sus hijos están pagando la deuda de una casita de INFONAVIT, allá en “Los Mangos”. Es por eso que yo insisto… ¡hay que saber pedir!
EL DÍA QUE MINATITLÁN DEJÓ DE SER “POBRE PUEBLO PETROLERO”
Siempre había yo escuchado que la mayoría de los compositores se basan en vivienda personales, así como también en acontecimientos cotidianos para crear sus obras musicales, y cuando ya están terminadas, de ahí mismo sacan el título. Otras veces, ocurre a la inversa: primero hace acto de presencia el título y posteriormente el contenido de la canción.
En mi caso particular, amable lector, por esta ocasión le pido que me disculpe, porque en el intento de realizar la presente nota, primeramente apareció el encabezado, y por más que busqué y rebusqué, no logré hallar el contexto… Ahora bien, ¿cuál es la causa, razón o motivo? Pues simple y sencillamente, que “el día que MINATITLÁN deje de ser Pobre Pueblo Petrolero”… ¡SIGUE ESTANDO MUY LEJOS!
PARAFRASEANDO
Dios, Nuestro Señor, no se descara al ayudarlos, únicamente “nos echa una mano” para que sigamos adelante… Tampoco se ensaña con castigos, tan sólo nos da un “jaloncito de oreja”… La penitencia viene cuando no tomamos en cuenta su llamada de atención.





Comentarios