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EDICIÓN 2434, EL DEDO EN LA LLAGA, ROGRAMA DE BACHEO.

  • 18 feb
  • 2 Min. de lectura

EDICIÓN 2434, EL DEDO EN LA LLAGA, PROGRAMA DE BACHEO.

Amable lector, disculpe usted que lo interrumpa, pero es que tengo que darle la siguiente información ya, antes de que se me olvide:

Cierta inconformidad y molestia se ha generado en la localidad, principalmente entre automovilistas y camioneros, debido a los trabajos de reparación del pavimento en diversas calles de la población.

Los antecitados trabajos de parchados y restauración, iniciaron con el arribo de la actual administración municipal, y todo parece indicar que para dicha obra, están aplicando el “sistema bricolin”, o en peor de los casos, están usando el “método del salivazo”. Aunque, más bien, pareciera que están utilizando el “estilo CHINO”, o sea, una losa rota “CHI”, y otra dañada, “NO”.

Por lo pronto, esperamos y deseamos que el proyecto esté muy lejos de significar jugosas GANANCIAS para “algunos” y sustanciosas utilidades para “otros”.

En fin, como quiera que sea, mientras represente un auténtico y verdadero BENEFICIO para nuestro Pobre Pueblo Petrolero, entonces los automovilistas y los camioneros que se… ¡ya se me olvidó que más iba yo a escribir!

DÍA DEL SOLDADO

Buscando y rebuscando mentalmente un tema digno para comentar, ¡zas!, que se aparece el 19 de febrero, día marcado en el almanaque o calendario como de celebración nacional. Es ahí donde mi pensamiento se trasladó al pasado, hasta la época cuando fui estudiante de primaria: Recordé, entonces, que en aquellos ayeres, en las escuelas sí tomaban en cuenta el “Día del Soldado”, como una fecha especial. Los profesores y maestras pedían a sus alumnos, como tarea, que llevaran un obsequio para festejar a los militares en su día. El regalo podía ser desde un jabón de baño, un paquete de galletas, un bolígrafo y otras pequeñas cosas. La idea principal o intención primordial era mostrar el aprecio, la confianza y el respeto que la gente le tenía -y mantenía- a los soldados… en aquellos tiempos. Ni modo, así es la vida.

PARAFRESEANDO 

Si BENITO JUÁREZ GARCÍA, en su niñez fue un pastorcito que cuidaba tiernas ovejas, entonces ¿por qué al honrar su memoria en el parque La Reforma, lo colocaron entre feroces leones?

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