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EDICION 2459, EL DEDO EN LA LLAGA, NOVEDOSA LEY DE TRÁNSITO.

  • 12 ago
  • 2 min de lectura

EDICION 2459, EL DEDO EN LA LLAGA, NOVEDOSA LEY DE TRÁNSITO.

 El pasado 1 de junio, amanecimos con la fresca noticia de que, a partir de esa fecha, entró en vigor la nueva Ley de Tránsito 2026, la cual contiene novedosas reglas de carácter O-BLI-GA-TO-RIAS. Dentro de las reglas, destacan las dirigidas a adultos mayores que manejan sus propios automóviles. Para ellos, marca el reglamento que deben cumplir con ciertos requisitos, tales como: tener siempre al alcance su certificado médico ¡actualizado!, traer consigo una lista de los medicamentos que toma, así como una nota de las enfermedades que padece y otras cosas relacionadas con su situación física y estado mental.

Antes de continuar, amable lector, hago un alto en el camino, porque aquí se me cruzó la siguiente pregunta: ¿Qué pasará con los conductores del transporte público? Pues con el solo hecho de voltear hacia el gremio de taxistas, vemos que hay un titipuchal de choferes de la tercera edad, cuya condición de salud no es de duda… ¡es de alto riesgo!

 

LO QUE NO SE CUENTA

Haciendo remembranza en relación a sucesos históricos como la Revolución del País y la Independencia Republicana, acude a mi pensamiento la idea de que las luchas, batallas y guerras, siempre las platican los vencedores, los cuales las narran, adecuadamente a su conveniencia.

Por ejemplo, ¿quién no ha leído la historia de “El Pípila”? Ese valeroso personaje que, cargando en la espalda una pesada losa, contribuyó de forma heroica a la derrota del enemigo extranjero… Peeero… nadie dice lo que aconteció después con aquel hombre, pues en ningún libro de Historia mencionan que por cargar la pesada piedra, a “El Pipila” le apareció una hernia, y que fue llevado de emergencia al Seguro Social, clínica donde falleció, a causa de una operación mal realizada… Esto último, nadie lo va contar. ¡Pues claro que desde luego que no!

 

PARAFRASEANDO

Meditando en el religioso tema de la Creación, mi pensamiento se concentró en el pasaje bíblico del Huerto del Edén, ya que fue ahí donde se realizó el pecado original, cuando Adán y Eva “se comieron la manzana, antes del recreo”, iniciando así las diversas calamidades y sufrimientos en el mundo.

Ahora bien, luego de tan minuciosa reflexión, finalmente he concluido para tranquilidad mía: Si hoy nos encontramos sufriendo por culpa de una MANZANA… ¡Qué bueno que no fue una SANDÍA!


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